Si has llegado hasta aquí, es más que probable que puedas haber sufrido la incómoda sensación de tener un taponamiento de oídos. Pues bien, de momento puedes estar tranquilo o tranquila porque a pesar de que pueda resultar un problema algo molesto, en la mayoría de los casos tiene fácil solución.

Como destapar un oido

Tener el oído tapado o los oídos tapados es algo que nos puede ocurrir con cierta frecuencia en nuestro día a día. Por ejemplo cuando nos duchamos, cuando subimos en un avión o cuando estamos resfriados.

Generalmente, son 4 las causas principales que pueden originar que un oído se tape y por consiguiente se bloquee:

  1. Por una acumulación excesiva de cera.
  2. Por la entrada de agua.
  3. Por acumulación de mucosidad, 
  4. Por los diferentes niveles de presión de aire.

Si deseas conocer cuales son las distintas técnicas que se pueden emplear para desbloquear, limpiar o compensar el oído, a continuación te damos todos los detalles de cómo hacerlo de forma sencilla y eficaz.

Remedios para destapar los odios tapados

Las técnicas que se van a utilizar son diferentes dependiendo de la causa que lo haya originado. Por ello, te recomendamos que eches un vistazo a los diferentes artículos en función de cuál haya sido la tuya:

destapar oído de cera

 

Si te has quedado con la curiosidad de por qué se originan estos fenómenos, a continuación te contamos los detalles.

¿Por qué se tapan los oídos?

Nuestro oído es un órgano muy sensible y delicado, por lo que debemos de tratar de cuidarlo de la mejor manera posible. Su función principal radica en transmitir los sonidos al cerebro a través de sus tres partes fundamentales: el oido externo, el medio y el interno.

partes del oído

En una primera etapa, las ondas sonoras llegan al oído externo y son recogidas en el oído medio a través del tímpano. Posteriormente, estas ondas se transforman en impulsos nerviosos en el odio interno y son enviadas y procesadas por el cerebro a través del nervio auditivo. Otra tarea muy importante a cargo de nuestro oído es la función vestibular encargada del equilibrio y el control espacial.

Pero vayamos a lo que nos interesa. Dentro del oído hay una pequeña trompa, conocida como trompa de Eustaquio, que se conecta a la garganta. La trompa de Eustaquio es la que ayuda a drenar el líquido  y a regular la presión de aire entre la nariz y el oído.

La deglución abre ese conducto y permite que una pequeña burbuja de aire se mueva desde la nariz hasta el oído. La mayoría de las personas notan un pequeño chasquido o ruido en el oído cuando tragan, esto es causado por el movimiento que produce el aire dentro del oído.

El aire es continuamente absorbido por el revestimiento del oído. Este proceso ayuda a mantener la presión del aire en ambos lados del tímpano. Si la trompa de Eustaquio se bloquea, o si la presión externa es diferente a la presión interna, puede causar esa sensación incómoda de que los oídos están obstruidos.

Como vemos, el oído es un órgano muy importante que debemos cuidar para mantener y mejorar nuestra calidad de vida. Debemos protegerlo de posibles agresiones externas que puedan dañar nuestra capacidad auditiva, así como tratar de realizar revisiones periódicas a nuestro médico con el fin de prevenir cualquier problema.

Causas más habituales de tener los oídos tapados

A continuación os dejamos las causa principales por las que se puede tapar un oído:

  • Tapón de cera. Según explican los otorrinolaringólogos, el cerumen es una sustancia que produce nuestro cuerpo y que sirve de barrera protectora frente al tímpano de la entrada de agentes externos como la suciedad o las bacterias. En ocasiones, esta cantidad de cera se puede acumular en grandes cantidades en el conducto auditivo, pudiendo generar con ello los denominados tapones de cera. Un fenómeno que se suele ser más común durante los meses de verano ya que la cera absorbe el agua y ésta se hincha. Aunque no es un problema de mayor importancia, el no eliminarlo podría generar en problemas de mayor índole, como dolor de oídos, irritaciones, mareos, zumbidos o picores.
  • Agua. Otra de las causas que pueden originar el tapado de oídos es la entrada de agua en el mismo, situación que suele ocurrir cuando nos duchamos, o cuando nos bañamos en el mar o la piscina. Cuando el cerumen entra en contacto con el agua tiende a hincharse, por lo que es bastante probable que pueda quedar algo de agua atrapada en el conducto auditivo. Cuando esto ocurra, debemos intentar extraer esa agua cuanto antes a fin de evitar molestias, dolores o irritaciones.
  • Congestión nasal. La mucosidad que se origina en un resfriado o en un proceso gripal también puede bloquear el oído. La nariz está comunicada a través de un conducto con nuestro oído por la Trompa de Eustaquio. Una acumulación de mucosidad en el esa zona puede derivar en un taponamiento. Esta molestia en algunos casos puede pasar desapercibida, pero en ocasiones puede convertirse en algo más serio que requiera la supervisión de un médico.
  • Cambios de presión. Otra de las causas que pueden originar el taponamiento del oído son los cambios bruscos en la presión atmosférica, producidos por ejemplo cuando buceamos o subimos en un avión. La trompa de Eustaquio actúa como regulador de presión entre el odio medio y el externo, por lo que un cambio brusco en la presión puede originar en desequilibrio en los niveles de aire y un bloqueo de la misma.

Síntomas de tener los oídos tapados

A continuación podemos ver los diferentes síntomas que puedes experimentar si sufres un taponamiento de tus oídos según la Sociedad Española de Otorrinolaringología.

  1. Autofonía. Como ya hemos comentado, esta sensación se la que se experimenta cuando escuchamos el eco de nuestra propia voz al hablar.
  2. Pérdida de audición. Al producirse el tapón de cera, se produce una disminución de nuestra audición en el oído afectado.
  3. Zumbidos. También conocido como tinnitus, es la sensación de escuchar cualquier tipo de sonido incluso estando en un ambiente silencioso.
  4. Mareos. Es posible que se produzca un desequilibrio en el sistema vestibular, pudiendo provocar vértigos o mareos.
  5. Dolor de oído. En algunos casos puede llegar a darse el caso de sufrir dolores que requieren el uso de analgésicos para paliarlo.

5 Consejos para evitar que se tapen los oídos

  1. Para aquellos viajeros que sufren en el oído los cambios de las altas presiones cuando viajan, la ayuda de algún un descongestionante  puede contribuir a mejorar este problema. Por ello es recomendable en estos casos llevar consigo un aerosol intranasal.
  2. Otra de los consejos sería utilizar este medicamento unos 30 minutos antes del despegue o aterrizaje, ya que puede  ayudar a reducir la mucosidad que tengamos en ese momento  entre la nariz y las trompas de Eustaquio.
  3. Cuando vaya a volar, intente evitar dormir durante el despegue y el aterrizaje. Es muy habitual que los oídos se taponen en este punto ya que la deglución es menos frecuente.
  4. Los bebés sufren en los vuelos más que los adultos este incómodo problema, ya que no son capaces de tragar o taparse los oídos intencionadamente. Mi consejo en estos casos es que se dé de mamar o un biberón, o también utilizar un chupete en su defecto. Esto puede contribuir a que el bebé pueda succionar y tragar. Por ello sería conveniente despertar al bebé tanto en el despeje como en el aterrizaje y así evitar molestias posteriores.
  5. Por último, la maniobra de valsalva nos permite poder equilibrar el aire que tenemos entre el oído externo e interno. Tan solo tenemos que taparnos la nariz, cerrar la boca y respirar con fuerza. Esto permitirá que pueda pasar el aire y se puedan equilibrar los niveles de presión.

¿Cuándo debemos visitar al médico?

Cualquier persona que pueda experimentar algún tipo de dolor o molestias debe ponerse en contacto con su médico inmediatamente. El médico una vez lo haya auscultado le sugerirá el medicamento que considere oportuno para cada caso concreto. Uno de los medicamentos más recetados en estos casos suele ser los descongestionantes o los esteroides, que pueden contribuir a limpiar el oído. Por otra parte, en los casos más graves como una infección, puede que se requiera la ingesta de antibióticos.

Y para los casos más extremos, que ocurren en muy pocas ocasiones,  puede que se requiera la intervención quirúrgica del oído para abrir el tímpano, drenar el líquido que haya en su interior e igualar la presión.